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10/03/11 por Agusti Gas

 

Estar o no estar en Internet

¿Es esa la pregunta correcta sobre Internet?

La incorporación de la tecnología en la PYME es un hecho evidente, pero poner la empresa en Internet... ése es otro cantar

 

La pregunta equivocada

Miedos, comentarios negativos de personas cercanas y prejuicios falsos hacen que muchas empresas todavía no tengan una página web. Y para evitar este error la mayoría de los países subvencionan a las PYMES para que tengan una página web y puedan estar en Internet a un precio de risa. Con todas estas ayudas, evidentemente la pregunta no es si hay que estar en Internet o no, sino la forma en la que se va a estar. Muchas empresas, quizás demasiadas, que no han tenido claro la forma de estar en Internet, han gastado su dinero y han lastimado la imagen de su empresa por no hacer la pregunta correcta.

¿Para qué quiero estar en Internet?

Existen varios objetivos para estar en Internet por parte de las empresas. Un interés es que la empresa y/o marca se conozca y que cualquier persona sea capaz de localizarnos en Internet. Además queremos dar una buena imagen a los posibles visitantes de nuestra web. Otro objetivo, un poco más avanzado, es intentar vender mis productos y servicios en Internet. Esto suena a la panacea, y muchas empresas de informática le dirán: ¿Por qué no pones un comercio electrónico para vender por Internet?. Un caso especial es el de aquellas empresas que quieren hacer negocios directamente en Internet más allá de la compra de productos y servicios. Son por ejemplo los escritores de blogs que viven de la publicidad. Lo importante es darnos cuenta que en función de los objetivos que nos hayamos marcado para nuestra web, deberemos de actuar de una u otra forma.

Para que mi empresa se conozca

Voy a poner una comparación. Suponga que la web de su empresa es como una tarjeta de visita. Usted hace una tarjeta muy bonita donde cuenta las mejores cosas de su empresa y dispone de los datos de contacto para que un cliente potencial pueda ponerse en contacto con usted. Bien, pues eso es su página web. Una tarjeta de visita. Y claro, ¿piensa usted que con tener una tarjeta de visita ya va a captar la atención de sus clientes potenciales? Como la respuesta evidentemente es no, pues lógicamente, al igual que hacemos con la tarjeta de visita, tenemos que repartir nuestra tarjeta, es decir, dar a conocer la web. Para ello lo primero la daremos de alta en todos los buscadores, directorios, etc... De esta forma, poco a poco, nuestra tarjeta estará disponible para quien la quiera coger, aunque todavía se encontrará enterrada junto a otras muchas en inmensos montones. Y ahora comienza la magia de Internet y nuestro trabajo. Lógicamente repartir tarjetas a cualquier persona no nos asegura que esa persona sea un cliente potencial de nuestros productos y servicios. Tenemos que entregarle la tarjeta a aquellas personas que puedan tener un interés en nuestra empresa. Por tanto, tenemos dos trabajos que hacer: - Saber por dónde navegan nuestros clientes potenciales y ponerle en esos sitios nuestra web - Saber las palabras que usan para encontrar nuestros productos y conseguir que los buscadores cuando un usuario escribe esa palabra en la caja de búsqueda le lleve directamente a nuestra web. Un trabajo complementario y por el hecho de tener una web, es que disponemos de un espacio donde poder informar a los usuarios de nuestra web de aquellas noticias que consideramos interesantes. Esto es quizás la tarea más importante de una web. Mantenerla actualizada y añadiéndole cada día más contenido. Éste es el camino para conseguir que la página web la encuentren los clientes potenciales. Y actualmente se encargan de esta misión personas con suficientes conocimientos y experiencia que se denominan SEO's, es decir, personas que consiguen mejorar el posicionamiento (la posición) de nuestra web en la lista de resultados de los buscadores.

Para vender mis productos y servicios

Si hemos conseguido que nuestros clientes potenciales conozcan nuestra web ya estamos en condiciones de poderles ofrecer nuestros productos y servicios para que los compren en línea. Si bien, debemos tener en cuenta que para vender en Internet hay que cumplir una serie de requisitos legales, además de disponer de los medios y organización necesarios para que cuando un cliente potencial compre un producto en la web, se sienta totalmente satisfecho con la atención y el servicio recibido. No existen fórmulas mágicas para vender por Internet. Cada empresa tiene sus propias ventajas y limitaciones que en Internet no hacen más que tomar un efecto multiplicador. Lo que sí está claro es que sin visitas a nuestra web, no hay ventas. Por tanto, eso de pon un una tienda en Internet y hazte rico es más bien una forma de decir las cosas que una realidad aplastante.

Conclusión

Hay que tener mucho cuidado con la forma en la que se está en Internet. La pregunta correcta es ¿para qué quiero estar en Internet? Lo primero es la cuestión del diseño ya que puede que nuestra web cree una imagen equivocada en los posibles visitantes y les haga pensar que nuestra empresa es un empresa cutre. Luego es importante saber que cuando vamos a hacer una página web, eso nos va a generar trabajo si queremos que nuestra web sea visitada por clientes potenciales. Este punto no todas las empresas lo tienen claro, y después de haber gastado dinero en una web se quejan de que "en dos años no ha llamado nadie por la página web...". Además, los servicios SEO y el resto de los trabajos a realizar para que una web sea conocida, normalmente cuestan dinero, y si no hay, pues es difícil darla a conocer. Lo cierto y verdad es que no es mucho el dinero que hace falta sabiéndolo hacer, pero no todo el mundo sabe cómo hacerlo a bajo coste. La actualización de la web la puede hacer el personal de la propia empresa, si bien es importante tener una coordinación y dirección ajustada al marketing de la propia empresa, para que las noticias que se "emiten al exterior" tengan la forma y el contenido adecuados. Cuando ya tenemos visitantes a nuestra web, o según los vamos consiguiendo, podemos empezar a plantearnos el vender nuestros productos. Es importante haber realizado bien los cálculos antes de empezar a vender para no tener que decir frases como: "Pues anda que cada vez que vendo un artículo en Internet me cuesta el dinero". Y para finalizar, tener una web es una experiencia muy positiva para las empresas y sobre todo para aquellas que hicieron la pregunta correcta.

 

Javier Gosende/ Responsable Área Marketing Digital y Promoción Online de Human Level Communications